miércoles, 7 de enero de 2015

El Raquitismo en los perros

Esta enfermedad ósea ataca a los jóvenes y se debe a una insuficiente mineralización de los huesos, en la que el calcio no se fija en el entramado Óseo. Sus causas pueden ser diversas : estado infeccioso (enfermedad del moquillo) afecciones parasitarias (ascárides) y, sobre todo, alimentación defectuosa, carente de vitaminas del grupo D. Por ello el raquitismo se ceba en los animales destetados prematuramente y alimentados con lactancia artificial mal dirigida (leche de vaca pura o mezclada con agua)  ·

Síntomas
El raquitismo se traduce generalmente en deformaciones óseas. Se trata de deformaciones de los huesos largos, que se encorvan, deformaciones al nivel de las costillas que producen en su unión con el cartílago condral, nudosidades características que se llaman " capitel costal". Las deformaciones aparecen también al nivel de las articulaciones de las extremidades y son particularmente visibles en la extremidad anterior, donde la articulación radiocarpiana se hincha y se torna nudosa y prominente. 

El resto del pie permanece relajado; el animal parece ser plantígrado más que digitigrado. También se observa una pérdida de tono de los músculos, sobre todo en el vientre, que se infla particularmente. 

Todas estas deformaciones pueden corregirse si el tratamiento es rápido.
Por el contrario, si se tarda en tratar al animal, se presentan en seguida trastornos que sobrellevará toda su vida, como deformaciones óseas, detención del crecimiento, etc.

Tratamiento.

Acabamos de reconocer que debe ser precoz. Primero es preciso que el perro tome vitamina D, bien en estado puro, bien en forma de aceite de hígado de bacalao. Después hay que aportar un suplemento a la ración de sales de calcio en forma de gluconato o fosfato.

Si el raquitismo está muy avanzado, la administración de estos productos podrá efectuarse por vía parenteral, subcutánea o intravenosa. Pueden utilizarse medicamentos modernos (anabolizantes, extractos embrionarios osteoblásticos). En algunos casos, será preciso pensar en tratamientos ortopédicos : vendajes en los huesos curvados, apoyo de patas especialmente débiles. Como
ocurre con el hombre, puede utilizarse la acción de los rayos ultravioletas que transforma la provitamina D presente en estado normal en el organismo animal en vitamina D. La prevención del raquitismo puede realizarse mediante una alimentación equilibrada. En esta alimentación habrá que respetar estrictamente cierta relación fosfocálcica.

Lógicamente hay que cuidar de que el cachorro destetado tenga en su ración las vitaminas D necesarias (yema de huevo, aceite de hígado de bacalao). En los adultos puede aparecer un raquitismo particular, llamado osteomalacia, en el que los huesos se toman blandos. En ese caso es preciso dar al animal fosfato de cal, vitamina D e incluso anabolizantes.

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