lunes 29 de noviembre de 2010

ADOPTADA!!!!! Queridos Reyes Magos



Queridos Reyes Magos:
 Mi nombre es Ada. Tengo 2 meses y soy una refugiada. Convivo con otros  
que, al igual que yo, han conocido la cara menos amable del ser  
humano. Todos formamos una gran familia, nos queremos y cuidamos entre  

nosotros. En ocasiones algunos se marchan. De vez en cuando vemos  
fotitos de esos afortunados, con su familia, y nos envían muchos  
recuerdos.

Algunos de mis compañeros son mucho más mayores que yo. Ellos dicen  

que se acercan fechas especiales. No son las primeras que pasan en el  
refugio, y para muchos, tampoco serán las últimas.
Me cuentan que, en días determinados, los humanos se rehúnen con sus  
familias e intercambian regalos. Tal vez no tienen muco valor  
económico, pero sí el emocional que conlleva saber que alguien pensó  
en tí.

Pero nosotros no tenemos familia. A nosotros nos echaron a la calle,  

sin más. Sí, es cierto que nos nuestros humanos nos atienden, nos  
quieren y nos protegen, pero, auqnue sea pequeña, a veces las escucho  
hablar de algo llamado dinero. Y sus voces suenan cargadas de  
preocupación. Hablan de escasez de pienso, de facturas, de alquileres,  
de veterinarios. Nosotros no entendemos de esas cosas, y cada día  
movemos nuestro rabito esperando alguna chuche que recompense lo  
buenos que somos, o un juguete nuevo que reemplace los que ya  
rompimos. Sí, no entendemos de dinero, pero nos damos cuenta de que  
cuando buscamos esas cosas, sus ojos se humedecen y nos dicen con  
profundo dolor que hoy no hay.
Entonces intentan distraernos, y nos dan muchos besitos, para que no  
echemos en falta esos caprichos de los que no siempre podemos disfrutar.

No podemos recriminarles nada, hacen lo que pueden, a veces incluso  

más allá de sus medios, y al fin y al cabo todas nuestras necesidades  
están cubiertas.

Mi mayor regalo sería ver fotos de todos ellos en un jardín con una  

pelota, tumbados en un sofá con un gran hueso en la boca, o con un  
niño abrazándolos. O una carta de sus papás, diciéndonos que no lo  
cambiarían por nada.
Pero sé que eso no está en vuestras manos. Sé que para muchos sería  
algo imposible.
Pero sí podéis ayudarme con esto.

Desde este momento, hasta principios de Enero, estaré esperando  

ansiosa para recibir los regalitos que podáis enviarnos. ¿Imagináis lo  
que supondría para cada uno tener un regalo? Pelotas, camitas nuevas,  
peluches, chuches, huesos... todos los caprichitos de los que no  
podemos disfrutar a diario... ¡podríamos tenerlos! Nuestras humanas  
están dispuestas a colaborar. Ellas empaquetarán y guardarán cada  
regalo que nos mandéis, y el día de Reyes, saldremos todos juntos,  
como esta familia que somos, a jugar y divertirnos sin pensar, por un  
día, en facturas ni deudas.

Sí, tengo esperanza. Tengo fe. No pierdo nada. Por ellos, y por mí,  
quiero intentarlo.
¿Y tú?
Lametones de una cachorrita ilusionada

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